Júbilo matinal, P.G. Wodehouse


Argumento:

Todo comenzó una hermosa mañana, cuando Bertie Wooster, cegado por el júbilo que le producía la bondad del clima, aceptó pasar unos días lejos del mundanal ruido, en Steeple Bumpleigh. No sabía el muy urbano Bertie que se hallaba a las puertas de una de las épocas más tormentosas de su vida. Porque en la residencia de tía Agatha que afortunadamente estaba ausente, se encontraban nada más y nada menos que Florrie, una antigua novia de Bertie; Stilton Cheesewright, el novio actual que, claro está, odiaba al antiguo, o sea a Bertie; Lord Worplesdon, que le odiaba aún más, y Edwin; el joven explorador hijo del lord, de quien lo más elogioso que podía decirse es que era una ofensa para el paisaje. Menos mal que para neutralizar tan malas vibraciones, también estaban allí la simpática Zenobia Hopwood y Boko Fittleworth. Y el inefable Jeeves, el mayordomo modélico capaz de convertir una posible catástrofe en un enredo de lo más regocijante. 


Opinión:

Leyendo de nuevo a Wodehouse, surgió una idea —algo que no creía y ni se me había ocurrido. No que me surgiera una idea sino la idea como tal—, que su escritura es vanguardista y vino a revolucionar (totalmente) la comedia escrita. Afirmo esto partiendo desde el mundo que ha creado—de jovencitos inútiles, tontos, pero no malvados y muy leales, mayordomos educados y propios, muchachas superficiales y terriblemente románticas, tías que solo vienen a "arruinarnos la vida". Un mundo tan frívolo pero tan delicioso y agradable. 

No sé si con su narrativa Wodehouse mandaba un doble mensaje: que hay cosas mucho más importantes que p.ej. saber quién se va a casar con quién, o cualquier preocupación irrelevante que se piensa diariamente, a su vez decía "No se hagan los intelectuales que todos tenemos nuestro lado superficial y vacío. ¡Leen lo que escribo!". Suposiciones mías que igual no se deben tomar mucho en cuenta. Ya no sé ni lo que estoy diciendo—. Elementos no menos importantes como la "narración fragmentada"—en cualquiera de sus libros— de todas las historias sucedidas que a su vez son un todo, una misma. El humor alegre, absurdo, chispeante e irremediablemente tonto.
 
Las historias humorísticas y el espacio(lugar) son otra cosa a cualquier obra de este género. Nada que ver con libros de humor-humor(no sátira ni sarcasmo) que he leído, y que hasta eso, no son pocos.

Pasando ahora el libro como tal, decir que no me pareció tan bueno. Los enredos al final no me dejaron, ya no se diga una risa sino alguna sensación: sentí muy fácil su resolución. Pese a que la escritura es desternillante, muy tonta, no había visto en ninguna otra obra que Wodehouse repitiera tanto los "gags" o ciertas gracias dichas. No sé cuántas veces dijo un chiste. Algo impensable en Wodehouse. Aparte de que él no fue un escritor de chistes. Llevó a la séptima potencia lo que llaman "humor de stand-up", humor de situaciones. Sin duda uno de los libros más flojos de la serie Jeeves. Aún así hay varios momentos para reírse. Claro que se recomienda mucho más "De acuerdo, Jeeves" o para iniciarse estupendamente "El inimitable Jeeves".
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