Clarovideo está cambiando el streaming

La estrategia de Clarovideo, que no comparte ni Netflix ni Blim, propone una nueva forma de ver el streaming




El show y el placer
Una columna que analiza el entretenimiento y disfruta la belleza de las obras artísticas

Por Miguel Jiménez Álvarez / @MiguelJimenez14



Cuando parecía que Clarovideo bajaría a un mortal tercer puesto entre la preferencia de los mexicanos, debajo de Blim, se mantiene en el segundo lugar e incluso a nada de reconceptualizar los servicios de streaming.

Pero antes que nada, aclaremos algo: lo que ha hecho Blim, como extensión de Televisa, se acerca más al morbo y el marketing propio de la televisora de San Ángel que a una verdadera calidad de contenidos, ya ni siquiera la revolución en cómo se consumen éstos -uno de los objetivos que debería tener una plataforma semejante.


Al menos eso define a Netflix, que obligó a la televisión tradicional a apostar por historias distintas que rebasan lo ya visto, con capítulos más breves y guiones más cuidados. Prueba de ello es Love, Bojack Horseman y Master of None, lejos de los principales éxitos como Orange is the New Black y House of Cards.

Blim presume sus suscriptores e incluso se afirma que ya han superado a los de Clarovideo, lo cual de poco serviría si no se traduce en un gusto general, ya que aunque las dos plataformas ofrecen el servicio gratuito a los suscriptores de Izzi y Telmex, respectivamente, en Clarovideo parece que hay un gusto que no es forzado. Y es que en el Estudio de Consumo de Medios y Dispositivos que realiza LAB México coloca a Netflix en primer lugar con un 59% de preferencia de los mexicanos, a Clarovideo en segundo lugar con 28% y a Blim en tercer lugar con 6%.

La estrategia de Clarovideo radica no sólo en mostrar, cada semana, contenidos exclusivos de ciertas televisoras, como lo hizo con Señorita Pólvora de TNT, ahora lo mantiene con Mozart in the jungle, serie producida por Amazon y distribuida de FOX; Shark Tank México, el reality show de emprendedores de canal SONY que aprovecha contar con Arturo Elías Ayub dentro de sus conductores para reproducirlo en la plataforma, y la reciente comedia sobre la migración, Run Coyote Run, también producida por FOX.

Por otro lado, Clarovideo ha ofrecido contenido en vivo -hasta ahora sólo deportivo-, desde la transmisión de los Juegos Olímpicos de Río 2016 -al tener América Móvil, de Carlos Slim los derechos de exclusividad- hasta la preventa de los partidos de Chivas, con precios desde $50 y su posterior reproducción a través de la señal de ChivasTV.


Las anteriores estrategias, quizá tan evidentes para el usuario de Clarovideo y tan propias de la televisión tradicional, no las tienen ni Netflix ni Blim.







Si a eso le sumamos que la plataforma de streaming que distribuye Telmex le quitó a Netflix las licencias de los contenidos de FOX (American Horror Story, The Walking Dead, Modern Family), para traducirlos en FOX Premium con una suscripción de $139 al mes -la cual después de 6 meses será de $179, cuando en Netflix estaban dentro de la mensualidad del servicio contratado.


De esta forma, encontramos a una bestia de plataforma que, bajita la mano, hace cosas de una magnitud que no deberíamos pasar desapercibida, ya que las estrategias actuales podría llevarlas hacia otras ramas como los espectáculos o la cultura -la cual les importa desde la sección única que está en el Menú de la aplicación, con la alianza de contenidos que comparten con la BBC-. Por ahora, Clarovideo propone e incluso ya ha cambiado la forma de consumir el streaming.

Breves cambios inesperados

Con el renovado canal ADN 40 -antes Proyecto 40-, el programa de cultura pop de Horacio Villalobos, Farándula 40, también cambia su concepto. De transmitirse los sábados a las 7 de la noche, ahora cambia su horario de 10 a 12 de la noche. Y lo que era un programa de crítica y análisis de cine y televisión, pasa a ser un programa más estructurado que repasa lo más importante de la semana, con muchas más secciones con los comediantes "Maniguis", "La Supermana", "Mamá Mela" y el crítico musical Mario Lafontaine. Hay más humor y algo más cercano al late night show. No por ello se ha sacrificado la crítica, aunque aparece menos, como si abundara en la televisión.

Se fue la edición 70 del Festival de Cannes y la Palma de Oro no fue ni para la polémica ambientalista Okja, de Netflix, ni para la película del siempre inquietante Yorgos Lanthimos, The Killing of a Sacred Deer, menos para la neoyorkina con reparto estelar, The Meyerowitz Stories, con el que la crítica revalorizó a Adam Sandler, -además de subirle la autoestima al declarar que no quería defraudar a nadie-. La Palma de Oro se la llevó The Square, del sueco Ruben Östlund, la cual luce tan aterradora, como afilada en crítica social.








Image HTML map generator


Author ImagePOR MIGUEL JIMÉNEZ ÁLVAREZ
Editor General 

Estudia Periodismo. Escribe para recordar que olvida. Fan de los relatos sorprendentes, las películas raras y la caja idiota que incluye futbol.



Compartir por:

¡Comenta, te leeremos!

0 comments: